ERRORES DE LOS PADRES EN LA EDUCACION DE
SUS HIJOS
Casi la totalidad de los padres y madres
dan mucha importancia a los estudios de sus hijos, pero no tienen claro su
papel en el aprendizaje de sus hijos, teniendo conductas erróneas. En la
actualidad, se da mucha importancia a las notas académicas, estas notas muchas
veces están relacionadas con la implicación de los padres en la educación de
sus hijos. Según los expertos en educación, la ausencia de recompensa al
esfuerzo de sus hijos tiene que ver con la desorientación de los padres en su
papel como educadores.
Algunos ejemplos en los que los padres
educan mal a sus hijos, destacan la sobreprotección, la falta de límites, la
negatividad y los malos ejemplos. Otros fallos están relacionados con el
desconocimiento de respuestas a preguntas como “¿tienen que estudiar los padres
con los hijos?” o “¿hay que hablar con el profesor?”. A partir de experiencias
profesionales, se consideran los siguientes 12 errores de los padres en la
educación de sus hijos relacionados con la escuela:
1- Ejercer de maestros.
Muchos padres ayudan a sus hijos a hacer
los deberes, a estudiar o les explican la lección y corrigen sus trabajos. Los
profesionales indican que es un error intentar ser padre y profesor a la vez
porque aparecen situaciones conflictivas en casa. El papel de los padres es
acompañar el aprendizaje de sus hijos, para ello los padres deben visitar más a
los profesores de sus hijos para poder saber cómo guiarles, como hemos visto
anteriormente, los padres acuden poco a la escuela de sus hijos.
2-
“Querer Einsteins”.
Desde pequeños, los padres sobreestimulan
a sus hijos para que desarrollen rápidamente sus habilidades, todo esto provoca
efectos contrarios en los niños como falta de atención, falta de concentración
o hiperactividad. En muchas ocasiones, el listón alto de exigencia puesto por
los padres provocan en los niños desmotivación.
3- Focalizar todo en los estudios.
Los padres se centran únicamente en los
estudios de sus hijos, provocando grandes presiones en sus hijos que dependen
de los resultados. Hay que dejar a los niños tener su ocio y tiempo libre y que
estos vean que sus padres también se interesan por esto. Para ello es
importante que los padres acudan al centro de sus hijos para saber qué
actividades extraescolares hay disponibles para sus hijos.
4- Premiar
las notas.
Una estrategia
que utilizan habitualmente los padres parara animar a los hijos en su estudio
es prometerles grandes regalos si aprueban o si sacan buenas notas.
Su mejor
estimulo debería ser descubrir cosas nuevas, plantearse retos y desarrollar sus
intereses, porque si no se hace de esta manera, lo que consiguen los padres es
que sus hijos sean esclavos de un estimulo material y quizás no estudien por
gusto si no que lo hagan por su premio.
5- Disfrazar la
falta de esfuerzo de trastorno.
Otra conducta
que suelen utilizar los padres y que es también negativa es buscar siempre trastornos
neurológicos detrás de los fracasos escolares de sus hijos.
El error de los
padres es no darse cuenta de que detrás de la falta de esfuerzo y motivación
por los estudios lo que existe es una inversión de prácticamente todo su tiempo
en ocio.
6- Impaciencia.
Otra actitud
frecuente es querer ir demasiado deprisa en lo que se refiere al aprendizaje en
vez de extender la educación como un proceso a largo plazo.
La impaciencia
de los padres provoca que sus hijos se desesperen ante las primeras dificultades
en los estudios o los primeros malos resultados, sin tener en cuenta que las
dificultades y los errores están ligados al aprendizaje.
7- No respetar
la línea de la escuela.
Algunos padres,
intentan enseñar a sus hijos a leer o a calcular por sus propios métodos, y de
esta manera lo que hacen es interferir en el ritmo o el método pedagógico que
sigue la escuela.
Los padres deben
de dejar que la escuela cumpla con su trabajo y no deben de mezclarles
diferentes métodos ya que esto conllevaría una confusión en los niños.
8- Proyectarse
en los hijos.
Otro error que
es bastante reiterado por parte de los padres es pensar que el modelo y los
métodos educativos que les sirvieron a ellos van a servir a sus hijos.
La escuela ha
cambiado mucho y los niños también, y lo que a sus padres les podría resultar
llamativo, puede que no sea igual para tus hijos o que a ellos simplemente no
les llegue a llamar la atención.
9- Cuestionar a
los profesores.
No apoyar a los
maestros, mostrar constantemente el desacuerdo con el profesor en presencia de
los hijos, es otra conducta que algunos padres no deberían realizar.
Los profesores
tienen una visión privilegiada de los alumnos que en ocasiones no se
corresponde con su comportamiento y su actitud en casa, y que a los padres les
conviene conocer.
10- Hacer de
Sherlock Holmes.
Hay padres que
rastrean los deberes, los trabajos, las fechas de los exámenes a través de las
redes sociales o de los padres de otros niños para ver si el hijo elabora o no
sus tareas, y eso provoca cierta desconfianza y no resuelve absolutamente nada.
Los expertos
desaconsejan imponer un control absoluto, siempre y cuando dejen a los niños
una cierta autonomía.
11- Solventarles
los problemas.
Otro
comportamiento habitual y erróneo de los padres, es solventar los problemas de
organización que puedan llegar a plantearse a sus hijos. En este apartado
también se debe considerar una cierta autonomía de los hijos para que de esta
manera puedan afrontar ello sus propios problemas.
12- Vincular las
tareas a castigos.
El tiempo de
realización de las tareas escolares debería ser un tiempo de tranquilidad y
sosiego para trabajar, no de regañinas. En segundo lugar, porque el objetivo
debe ser educar a los niños en el placer de la lectura o del estudio y no
convertir esas actividades en un castigo.
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